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Cargar el móvil en la discoteca: por qué los clientes se van antes y cómo evitarlo

3 min de lectura

Por la noche, el móvil es mucho más que una cámara. Con él se paga, se pide el taxi, se encuentra a los amigos y se avisa en casa. Cuando la batería baja de cierto punto, mucha gente prefiere irse antes de quedarse sin forma de volver. Para una discoteca o un beach club, eso son clientes que se marchan antes de tiempo.

Por qué el móvil es clave de noche

Muchos clientes ya no llevan efectivo y pagan con el móvil. Para volver a casa piden un taxi o un coche desde una app. Si el grupo se separa, se buscan por mensajes. Y antes de salir, muchos han pasado la tarde con el móvil en la mano.

Por eso, cuando la batería se acerca al final, la preocupación no es perderse alguna foto: es quedarse sin poder pagar ni volver. Es una decisión lógica marcharse antes de que eso pase.

El problema de cargar móviles detrás de la barra

Muchas salas lo resuelven con un cargador detrás de la barra o en el guardarropa. Funciona mientras son pocos, pero tiene inconvenientes.

  • El personal pierde tiempo atendiendo móviles en lugar de servir copas.
  • Los teléfonos se mezclan y alguno acaba perdido o en manos de otra persona.
  • Si un móvil se pierde o se rompe, el problema es de la sala.
  • El cliente se queda sin móvil mientras carga, justo cuando lo necesita.

Qué opciones tiene una sala

Hay varias formas de ofrecer carga a los clientes, con resultados distintos.

  • Cables en la barra: baratos, pero obligan al cliente a quedarse quieto junto al enchufe.
  • Taquillas de carga: protegen el móvil, pero el cliente no lo tiene mientras carga.
  • Alquiler de baterías portátiles: el cliente coge una batería con sus propios cables, sigue con su noche y la devuelve antes de irse.

Cómo funciona el alquiler de baterías

El cliente se acerca a la estación, paga con la tarjeta o con el móvil y se lleva una batería. Los cables van incorporados, así que sirve para iPhone y Android sin buscar nada.

Mientras tanto, se queda en la pista, en la terraza o en la barra, con su móvil cargando en el bolsillo. Al salir, devuelve la batería en la estación. Para asegurar que vuelve, se reserva un importe en la tarjeta hasta la devolución.

Para la sala, el equipo deja de ocuparse de los móviles. Y con un modelo de reparto, la discoteca se lleva una parte de cada alquiler.

Dónde ponerla

La estación tiene que estar a la vista y cerca de donde el cliente se da cuenta de que va justo: junto al guardarropa, al lado de la barra principal o en la entrada. En un local grande puede tener sentido más de una.

Necesita un enchufe y un sitio donde no estorbe el paso. Si tiene pantalla, aprovecha para anunciar la fiesta de esa noche o la próxima.

Una cuestión de seguridad

Más allá del negocio, que un cliente salga de madrugada con batería para pedir un taxi o avisar de que llega bien es una tranquilidad para él y para la sala. Es un servicio pequeño que dice mucho de cómo se cuida a la gente.

En resumen

Si quieres que tus clientes se queden hasta el final:

  • Ofrece una forma de cargar el móvil sin separarse de él.
  • Ponla a la vista, junto al guardarropa, la barra o la entrada.
  • Libera a tu equipo de cargar móviles detrás de la barra.
  • Haz que la devolución sea sencilla al salir.